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jueves, 26 de julio de 2007

Apicultura: Despoblamiento de colmenas

Este artículo apareció en la edición de julio de 2007 de "Agro Avisos", y habla sobre el despoblamiento de colmenas en Europa. Sin embargo, creo que puede aplicarse a muchos países y/o regiones, ya que esta problemática se está dando en muchos lugares, desde Estados Unidos (que ha visto reducido su plantel apícola en un promedio de más del 25%), hasta Uruguay, en donde muchos productores hemos visto desaparecer gran número de colonias sin saber la causa.

Las reservas son buenas, la sanidad está en orden, las reinas tienen un buen promedio de edad, el material está en buenas condiciones, revisamos los apiarios a intervalos regulares... y sin embargo, las abejas se mueren. A veces en menos de 15 días! Qué pasa? Tal vez el texto que viene a continuación brinde algo de luz al respecto.


Sindican el uso de químicos como el principal causante de la mortandad.

Portal Apícola (20/06/07): Lejos de dejarse convencer por las investigaciones que señalan principalmente al nosema ceranae, u otras causas que pudieran ser la razón del ya famoso "síndrome de despoblamiento de colmenas" en Europa, el delegado de la Asociación Gallega de Apicultura (AGA), Rafael Díaz Nieto, opina que la mano del hombre, a través de la utilización de sustancias químicas para fumigación, está acabando con las poblaciones de abejas.

Desde hace un par de años el viejo continente está sufriendo una llamativa disminución en las colmenas sin haberse encontrado aún una certera causa. El llamado "síndrome de despoblamiento de colmenas" ha causado graves daños en la apicultura europea y varios centros de investigación, principalmente el que se ubica en la localidad española de Marchamalo.

Justamente este centro de investigación determinó, después de varias tareas, que el nosema ceranae, una forma de nosemosis, podría ser el causante del grave problema.

En un reciente ensayo, el delegado de la AGA, Rafael Díaz Nieto, hecha por tierra estas investigaciones que según él responden a "muchos intereses de gente muy interesada en desvirtuar y ocultar la verdad".

Díaz autorizó a Portal Apícola a publicar parte de su trabajo, basado en varias investigaciones, en el que señala que las sustancias químicas que el hombre utiliza para fumigar son la principal causa de la mortandad en abejas y otros insectos en Europa.

Imidacloprid y Fipronil, los químicos asesinos

De acuerdo a Díaz, estas sustancias químicas son utilizadas para la fumigación desde alrededor del año 2000. Las abejas afectadas por estos químicos pierden el sistema de orientación y no pueden volver a la colmena, con lo cual, la colonia va perdiendo población hasta quedar sin abejas. Es un hecho constatado que el envenenamiento paulatino de las abejas afecta inicialmente a las colmenas más pobladas y potentes del apiario.

Estos productos actúan en las plantas de forma sistémica, envenenándolas por dentro, con lo cual el agrotóxico aparecen en polen y néctar. Si sin las semillas las que fueron tratadas, el veneno queda en la tierra y es absorbido por las plantas que crecen posteriormente en la zona sembrada. Este efecto secundario queda en el terreno al menos 2 (dos) años, y con eficacia suficiente para seguir matando abejas y eliminando la fauna del suelo.

El Imidacloprid es una sustancia derivada de la nicotina. Su acción mortal en los insectos la ejerce sobre el sistema nervioso central, bloqueando de forma irreversible los receptores nerviosos. Es un químico que se usa para combatir el pulgón y la mosca blanca.

El Fipronil tiene como fin liberar a las semillas de maíz, girasol y otros cereales de larvas. Los insectos que entran en contacto con este producto, incluidas las abejas, mueren por sebreexcitación, debido a que afecta a las transmisiones nerviosas.

El Fipronil es un producto también incluido en productos de jardinería y de veterinaria para matar los parásitos de los animales domésticos.

La Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE.UU. clasificó el Fipronil como cancerígeno porque los animales de laboratorio expuestos a él desarrollaron tumores benignos y malignos de tiroides.

Pruebas realizadas
Díaz comenta que "en varias ocasiones hemos actuado de la siguiente forma: ante los primeros síntomas aparecidos, donde se detectó una mínima pérdida de población, hemos reubicado la mitad del colmenar en zonas libres de tratamientos agrotóxicos, suprimiéndoles los cuadros con reservas de polen. Las colmenas trasladadas sobrevivieron y se recuperaron, mientras que las no trasladadas quedaron sin población durante el inicio de la primavera".

En su ensayo, el delegado de AGA destaca como "conclusiones claras y contundentes" a las obtenidas por el Doctor Marc Colin, del Departamento de Patología Comparada de la Universidad de Montpellier, en Francia.

"Estos productos producen en las abejas temblores, comportamiento de limpieza exagerado, mala orientación y, finalmente, desaparición de las pecoreadoras, no ligada obligatoriamente a una mortalidad delante de la piquera. Todos son síntomas bien diferentes a los causados por las enfermedades virales", destaca Díaz de la investigación del especialista francés.

Una mínima averiguación en mi medio local, dio como resultado que tanto el Fipronil como el Imidacloprid son utilizados en Uruguay ampliamente como principios activos de varios curasemillas e insecticidas de distinta marca (por ejemplo, el insecticida Salvador -Imidacloprid al 35%-, comercializado por Agrotampa). No tengo medios para saber si estos productos realmente son los responsables, pero no está de más tener abiertos los ojos.

Ante esta problemática muchos productores (en Uruguay) hemos enviado a analizar al Laboratorio Rubino marcos de las colmenas muertas. Muchas veces la explicación es simplemente "Nosema"... pero no se ven marcas de diarrea, o abejas muertas en la piquera y ni siquiera gran consumo de alimento, cosa que es preocupante. En qué quedamos? Nosema a un nivel mortal y fulminante, pero sin síntomas?

Hace un tiempo, durante una jornada en el Inia, un investigador y disertante hablaba de un "virus misterioso", causante de la mortandad... pero que no habían podido encontrarlo. Entonces, hay un virus que es responsable... pero si no podés encontrar nada, cómo sabés que es un virus? Me estás tomando el pelo?

Estaría bueno, si alguien relacionado con la apicultura llega a leer este artículo, que más allá de mandar a analizar los marcos de colmenas muertas por nosema, también manden a analizar marcos con polen, y ver si hay rastros de estos químicos en él. También, desde el momento en que la gran mayoría de los apicultores están "de prestado" en los campos donde se ubican las colmenas, podría ser de ayuda hablar con los propietarios y preguntarles qué productos utilizan en su explotación agropecuaria.

Tampoco es mala idea tener la sanidad al día, y curar temprano contra nosema y varroasis; y por temprano me refiero a no más de mayo para lo primero, y en cuanto acabe la zafra mielera para lo segundo. También es muy sano para el sector, hacer las 4 o 5 recorridas anuales de diagnóstico de loque.

Si vos curás, y yo curo, y nuestros vecinos curan, y si aparece loque quemamos las colmenas infectadas, ganamos todos.

Enlaces relacionados:
CasAmerica
Artículo de Díaz Nieto en EcoPortal

2 comentarios:

Sole dijo...

Te envito a pasar por http://notinformales.blogspot.com
Es mi blog de noticias variadas, en la que encontrarás información interesante.
Abrazos

Naazgul dijo...

Quise pasar, pero me dice que es sólo por invitación. Así que si me enviás una invitación, estaré encantado de darme una vuelta por allí.



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