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martes, 10 de abril de 2007

Fotos chanchas o mini ensayo sobre la censura

Anoche vi la película Dirty Pictures, con el actor James Woods en el papel principal, y un buen reparto a su alrededor.

El guión, grosso modo, es algo como esto : el director de un museo (James Woods), quiere realizar una muestra de fotografías de Mapplethorpe, llamada "The Perfect Moment". Dentro de las fotos que componen la muestra, algunas de las cuales son espectaculares, se encuentran otras que son muy controversiales, ya que se muestran genitales, sadomasoquismo, niños desnudos (todo dentro de un contexto) y otras cosas que pueden resultar ofensivas para mucha gente y simplemente escandalosas, inimaginables y herejes para otra gente. Se arma un gran revuelo en la comunidad. Algunos lo ven como inmoral y digno de ser enviado a la hogera, mientras que otros defienden la libre expresión y el arte. Hay una organización de la derecha conservadora que se erige en adalid de la moral y sencillamente quiere crucificar al museo, su director y todo el que tenga que ver con el tema. El sheriff de la ciudad, por su parte, no ve nada artístico y quiere meterlo preso por exhibir pornografía. Gran parte de la película se centra en el juicio entablado contra el director del museo y su lucha por que no se coarte su libertad.

La película me parece muy buena; tanto que me quedé hasta bastante tarde enganchado con ella. Da para pensar. Algunos de esos pensamientos trasnochados son los que quiero compartir con vos.

Cuál es el tema de la censura? Nunca lo entendí, ni lo entenderé; al menos, siempre que vivamos en libertad en esto que se llama democracia. Lo entiendo, sí, cuando la censura aparece en regímenes totalitarios o dictatoriales, ya que la censura es una actividad práctica, una necesidad natural como puede serlo la propaganda. Pero en democracia, perteneciendo a una sociedad que se considera libre, me parece una aberración.

Las autoridades parecen pensar, a veces, que somos libres, sí, pero siempre y cuando no nos apartemos de lo que ellos piensan que está bien o que es correcto. Parecen creer que somos incapaces de tomar decisiones por nosotros mismos; que no podemos diferenciar lo que nos gusta de lo que no; que somos incapaces de percibir lo que es dañino para nuestro espíritu, de lo que no lo es. Y por ello toman recaudos para protegernos de todo mal, ya que somos estúpidos.

Se prohiben libros, canciones (a veces toda la obra de algún artista), películas, medios de prensa, manifestaciones artísticas o lo que sea. Y sin embargo, nada de esto nos es impuesto. Nadie nos obliga a ver, leer o presenciar lo que no nos gusta. Y si lo hacemos, por algo será... o no?

Si un locutor de radio tiene un programa que me parece una porquería, cambio de emisora.
Si un periódico (siempre que no falsee información u oculte o tergiverse hechos) encara las noticias con un enfoque o ideología con la que no comulgo, no lo compro.
Si un programa de TV me parece estúpido, tengo la opción de no verlo.
Si una película es inmoral, blasfema, racista, o por cualquier motivo ofende mi sensibilidad, no voy a mirarla al cine.
Si determinada música me parece una bosta, no la consumo. Sí puedo cabrearme si me la imponen, pero ese es otro tema.
Si considero que la temática de un libro, o de una exposición en un museo, choca con mis creencias o con mi sistema de valores... me abstengo. Me limito a cerrar el libro, o a no entrar en la sala del museo correspondiente.

Vos qué hacés? Probás otra alternativa, o intentás prohibir lo que no te gusta? Es tu forma de ver las cosas lo único válido y real? O aceptás que hay un montón de otra gente que puede pensar todo lo contrario? Lo que a mí puede parecerme hermoso, a vos puede inspirarte hondos sentimientos de rechazo... vamos, que te da asco. Y qué hacemos? Nos censuramos mutuamente, o toleramos la diversidad?

A lo que voy es a lo siguiente: no necesito que NADIE me prohiba nada.

Soy poseedor de raciocinio y libre albedrío, muchas gracias.


Tu sentido de la moral, despreciado censor, seguramente no será el mío. Tu deseo de protegerme del mal, detestado catón, es mucho más dañino y perturbador que cualquier cosa a la que pueda verme expuesto.

No lo ves? Estoy ELIGIENDO exponerme a eso!


Tu idea de lo que es correcto y lo que no, de lo que está bien y mal, seguramente estará en oposición con la mía. Es por ello que no te quiero a mi lado, ni sobre mi hombro. Mucho menos pensando por mí. No tenés ni la autoridad, ni la habilidad para eso: tu cuadriculada concepción del universo te lo impide.

No te quiero DECIDIENDO por mí.
Ni a vos, ni a nadie.

2 comentarios:

arwën dijo...

en primer lugar, coincido: la película estuvo muy buena. =) lástima que estaba tan cansada que me quedé sin una parte del final, porque me dormí *vergüencita* [por eso no hice la crítica en el blog, jaja, no la terminé de ver]

en segundo lugar, es muy cierto lo que decís de la censura... si a mí no me gusta algo, lo evito. pero si a alguien de mi entorno sí le gusta, bueno, pues no me queda otra que bancármela y dejarlo. es lo que está eligiendo esa persona, ¿no?

por el mismo motivo me enojaría mucho si esa persona no respetara mi derecho a que no me guste y quisiera imponerme algo que no va.

excelente reflexión la tuya.

saludos!

Naazgul dijo...

Gracias.
Y no te pierdas el final, si es que tenés oportunidad de volver a verla. Asusta un poquito... bah, no es que asuste, así a lo bruto... pero impresiona (un poquito).



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