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martes, 28 de agosto de 2007

La gran respuesta

Warning: La lectura del siguiente texto NO es aconsejada para personas con profundas creencias religiosas. Tampoco para personas en gran medida sensibles y/o susceptibles.

Muchas veces me regodeo en interrogantes sin respuesta.
Algunas incógnitas se deben a mi propia ignorancia, mientras que otras son incógnitas y nada más.

Una de estas últimas es por qué somos como somos. Por qué cuesta tanto entenderse con los demás. Por qué hay tanta estupidez, tanta necedad, tanto egoísmo y un largo etcétera de características bastante desagradables, que a muy pocos nos gustan, pero que todos tenemos en mayor o menor medida. Algunas se dan a tales extremos que parecen taras.

La respuesta me acaba de llegar, mientras miraba un capítulo de Farscape. Qué puta asociación de ideas, o qué macabro mecanismo se activó para llegar a esta respuesta, no lo sé. Sólo sé que es brillante. Brillante al estilo de la ermita!

La culpa de todo está en los orígenes!
Desde el mismo génesis estamos condenados.
Vamos más allá del cristianismo. Hay muchas religiones que sitúan el origen de la especie en una pareja primordial. De ese par de individuos originales descendemos todos.

Ya está. Esa es la respuesta. Es brillante!
Ok, no grites. Exploro el concepto.

Tomemos a la pareja primordial. Pongámosle por nombres Adán y Eva, por citar un ejemplo conocido.
Tenemos a Abel, Caín, Set... y una porretada de hermanos y hermanas (Génesis 5:4), vástagos de esos primeros humanos. Para fructificar y poblar la tierra como estaba mandado (Génesis 1:28), tienen que haber recurrido al casamiento entre parientes. Se estima que en aquel entonces los bebés sólo venían luego de casarse, la cigüeña y el repollo no tenían fines reproductivos para nuestra especie, y el concubinato y las madres solteras no estaban de moda... no sé si era pecado o qué. Tampoco se dice quién puede haber casado a las parejas, ya que no parece muy probable que existieran los curas. Pero en fin...

Ahora sí, ya está.
No? Está bien, sigo explorando.

El tema es que se tuvo que haber casado sangre con sangre (en principio, de primera generación)... y por lo que tengo visto y oído, esa no suele ser una gran idea.
Era inevitable que saliéramos con fallas! Generación tras generación de parientes casándose entre sí. Menuda estupidez. El milagro es que no seamos todos imbéciles congénitos... aunque algunos hay, aquí y allá.
Sí, ya sé. Hay quienes dicen que en los orígenes los humanos eran perfectos, por ende su ADN era perfecto y no tenía errores ni defectos, por lo que del casamiento entre parientes no tendría que haberse derivado ninguna tara en la descendencia; que en realidad los defectos en los genes fueron fruto del pecado, que trajo la degeneración de nuestra especie y qué se yo qué más.

Y acá viene la parte buena!

Convenido: En el origen los humanos éramos perfectos, y sólo con el pecado vino la degeneración.
Pero a Adán y Eva los sacaron corriendo del Edén... por qué?
TIC-TAC TIC-TAC TIC-TAC TIC-TAC
Sí, correcto! 5000 puntos de bonificación!
Los echaron por pecar! Comer del árbol de la Ciencia fue una desobediencia directa de un directo mandato (el por qué el macanudo del Creador colocó el arbolejo en el medio del jardín, y no en la punta de una montaña fue jugar sucio, pero es tema para otro día). Así que bien, incluso en sus primeros descendientes tenía que existir el germen de la degeneración (y la degeneradez).

Es decir que la tara no es mera apariencia. Resumiendo: el coginche, más precisamente la reproducción, entre los primeros nacidos, da como resultado el actual estado de situación, en la que todo el mundo es medio abombáu...


Podés decir lo que quieras, pero any resistance is futile. Es una respuesta brillante. La gran respuesta...

6 comentarios:

alex - miespejo.wordpress.com dijo...

Soy de tu misma opinión. ¿azar? La palabra azar es como la palabra dios. Se usa para nombrar aquello que no podemos comprender.
No hay azar, todo son consecuencias. Una increíble y compleja cadena de consecuencias que comienza en en el desconocido momento en el que empezó todo.

Eso siempre me lleva a otra conclusión: Carecemos de voluntad. No somos libres. Somos consecuencias. Ergo, todo lo que ocurre, ocurre porque es lo que tiene que ocurrir. Porque no puede ocurrir de otra manera.

Eso del libre albedrío, es una ilusión, como un parámetro mas que necesitamos para seguir viviendo. Y entonces que hacemos? Observar. Observar nuestra vida, nuestras emociones, nuestros sucesos. No sabemos lo que pasará. Somos como expectadores de nuestra propia peli. Como protagonistas de nuestros propios libros. Por eso no importa la meta, solo disfrutar del camino.

Naazgul dijo...

Je! En la pared de una iglesia en Montevideo, alguien escribió "Mi Dios no juega a los dados".
No soy muy propenso a utilizar la palabra azar, por razones que no puedo explicar cabalmente; es como un presentimiento.

Sí estoy más de acuerdo con el tema de las consecuencias.

Lo de que la libertad es un camelo, puedo intuirlo a veces, como destellos de claridad. Pero cuando quiero abalanzarme sobre la idea, para definirla, desaparece.

Sí estoy de acuerdo con la última frase de tu segundo párrafo. Stephen Hawking, en su libro "El Universo en una cáscara de nuez", y refiriéndose a la forma en que es el universo hace la siguiente pregunta: Por qué el universo es como es?

La respuesta es bastante graciosa y no parece tener ni mucho rigor científico, ni demasiado fundamento, pero que hace que uno se plantee muchas cosas... y deje de preocuparse por muchas otras: El principio antrópico afirma que el universo debe ser más o menos como lo vemos, porque si fuera diferente, no existiría nadie para observarlo. Supongo que esa explicación puede aplicarse a varios órdenes de la vida

El libre albedrío entra dentro del concepto de libertad, supongo.

Disfrutar el camino... no está mal. Incluso como meta en sí mismo.

Gracias por pasar por acá.

venusina dijo...

Mmm, retomo en "El principio antrópico afirma que el universo debe ser más o menos como lo vemos, porque si fuera diferente, no existiría nadie para observarlo", para suponer que entonces que existen millones de universos posibles?

Naazgul dijo...

Creo que esas especulaciones entran dentro de la búsqueda de una teoría que abarque todo; la búsqueda de un conjunto de leyes unificadas que expliquen todo el universo y los fenómenos que en él ocurren.

Vas a tener que leer los libros, nena! No pretenderás que te explique algo que apenas vislumbro! O sea, podés pretenderlo, claro... pero de ahí que se cumpla...

Yokeem Eshgard dijo...

Dijo una vez un amigo: "La vida es una sucesión de putadas, a cada cual más gorda" y por mis leves conocimientos de historia se puede aplicar incluso al desarrollo humano a escala global.

Pero vamos, supongo yo que el fornicio en sí no habrá hecho mucho daño. Sino miren la casa real que tenemos en España, su árbol genealógico no se abre más allá de un parentesco de primos segundos y aún así son lo suficientemente listos como para vivir a costa de todo un país sin que casi nadie se queje (aunque últimamente eso está cambiando).

Respecto al azar y al libre albedrío yo siempre he sido de la opinión de que vivir equivocado pensando que puedes elegir hace la vida mucho más plena de significado, así que creo que seguiré en mi error hasta que me muera (siempre me quedará la teoría que defiende la separación de universos, según la cual, por cada decisión que se pueda tomar o por cada hecho aleatorio que vaya a tener lugar, el universo se divide en otros tantos en los que suceden cada uno de los resultados posibles. Para entendernos, si una moneda puede salir cara o cruz con un 50% de probabilidad, surgirán dos universos, uno con la moneda saliendo cara y otro con la moneda saliendo cruz.)

Naazgul dijo...

Ja! Una gran verdad, la de tu amigo. Creo haberla visto.

La monarquía es lista... o el resto del país tiene demasiada pereza como para romper la inercia? De última, lo que no molesta es lo desaparece al final, a la hora de limpiar del desván.

Supongo que hay que creer en algo, sobre todo en que uno puede hacer lo que quiera. De otra manera no habría nada que nos impulsara.

Comparto la teoría de los múltiples universos. Incluso también Hawking la comparte, creo recordar. Que nuestro universo es como es, porque de otra manera no estaríamos acá, no impide lo otro.

En realidad creo que las probabilidades para la moneda son del 33.3333%. Hay un universo en que la moneda cae de canto.



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