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lunes, 16 de julio de 2007

Bradbury y la guerra

"Timothy miró el profundo océano del cielo, como si su mirada quisiera llegar a la Tierra en llamas; a las ciudades en ruinas y a los hombres que se mataban unos a otros desde hacía tantos años. Pero no vio nada. La guerra era algo tan lejano como el duelo a muerte de dos moscas balo la nave de una enorme catedral silenciosa, e igualmente absurda.

"—Qué miras, papa?
—Estoy buscando lógica terrestre, sentido común, gobierno honesto, paz y responsabilidad.
—Todas esas cosas están allá arriba?
—No. No las he encontrado. Ya no existen allá. Y ya nunca volverán a existir. Quizá nunca existieron.

"Papá miró el pez y dijo con voz grave y serena:
—Es como la guerra. La guerra sigue su camino, ve un poco de comida, y se contrae. Un momento después... ya no hay Tierra.

"La vida en la tierra nunca fue nada bueno. La ciencia progresó rápidamente y nos dejó atrás, y la gente se extravió en una maraña mecánica, dedicándose como niños a cosas bonitas: artefactos, helicópteros, cohetes; dando importancia a lo que no tenía importancia, fijándose en las máquinas más que en el modo de dominar las máquinas. Las guerras crecieron y crecieron y finalmente acabaron con la Tierra.

"Timothy no encontraba la Tierra en el cielo. Se había puesto. Era algo que hacía pensar.

Ray Bradbury
Extractos de "Octubre de 2026 - El picnic de un millón de años"
Perteneciente a "Crónicas marcianas" (Para descarga directa en el almacén).

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