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domingo, 17 de junio de 2007

Estafado

Así es como me siento, luego de haber visto las películas de ayer.
Menos mal que tenía mi bolsa de pop! Aunque algunas personas la disminuyan vilmente hasta convertirla en un mero puñado de granos de maíz, y que también me disminuyan insinuando que me sirve cualquier cosa con tal de que sea gratis. Eso último no es del todo cierto: un "casi" habría quedado perfecto.
Pero vamos a lo que importa. Bah! Si es que importa.

Piratas del Caribe - El Cofre del Muerto.

Jack Sparrow, genial, como siempre. Algunos momentos agradables, pero en general, no pasa de un tímido entretenimiento. Aunque a decir verdad, la parte del cuervo estuvo muy buena, así como también los múltiples ojos del protagonista, y las escenas en que ruedan y ruedan y ruedan. Lo que más me molesta es que tiene un final abierto, o mejor dicho, no tiene final. No voy a tener más remedio que ver la tercera. Eso no está bien. Debería estar penado por ley jugar con la curiosidad de la gente de esa manera.

Creo que nunca lo había comentado pero... ODIO EL MARKETING!

La Casa de las Dagas Voladoras.

Bien podría llamarse La Gran Decepción Voladora. La fotografía, excelente. De eso no hay queja ninguna. Estupendos planos, preciosas tomas. Un escenario magnífico. Todo muy lindo.

La historia... bueno, no voy a contarla, porque no soy un maldito spoiler, aunque la película lo merezca. Pero es el típico drama chino, o japonés, o de donde quiera que haya una cultura de ojos razgados: trágicamente deprimente.
Y también tenemos el típico marco épico de donde sea que haya una cultura de ojos razgados: hay un programa de radio que se llama "La pelota no dobla"... la pelota, puede no doblar, pero las flechas, lanzas, dagas y todo otro objeto arrojadizo, sí dobla. Sólo faltó el Coyote con sus agujeros portátiles. Chinos volando entre los bambúes, como si en el año 849 D.C. no existiera la ley de gravedad, y dagas que son cruza de boomerang con perros rabiosos, que no sólo rebotan contra los escudos, sino que buscan instersticios para escurrirse... un chijete, vamos. No pido realismo. Sólo un mínimo de verosimilitud. Sí, ya sé que en Piratas del Caribe se ven cosas rarísimas... pero bueno, el tipo, el malo, está maldito... y tiene poderes! Lo sobrenatural no necesita ser verosímil... por algo es sobrenatural. Pero los chinos, en este caso, son personas de verdad, que mueren, sangran y todo eso... porque primero se mueren, y después sangran, para volver a morirse. No jodas, che. Decidite. Te morís, o no te morís. Ni siquiera te da para quedar herida. Histérica de porquería! Chijete, chijete!

Y otra cosa... qué nombre pedorra para la película! Se ven piedras volando. Y se ven estacas volando. Y cañas volando. MILLONES DE CAÑAS volando... y quietas también, que es un estado bastante habitual en las cañas, sean de bambú o de otro tipo. Cómo no, se ven espadas volando. Y se ven telas volando. Hasta platos volando se ven! Pero las dagas... minga!!! Apenas... a penas se ven volar en 4 oportunidades! En un momento se ven volar de a decenas a la vez, como si eso pudiera compensar que no volaran en casi toda la película. La protagonista (LA PROTAGONISTA!), nunca tuvo más de tres dagas encima! Y hasta se dio el lujo de perderlas! Pelotuda del orto! Qué fiasco!

Y yo me pregunto, porque es evidente que ALGUIEN está en un grandísimo ERROR... qué le ven de bueno? A ver! Contesten! Háganse cargo, vo! Toda la porretada de gente que dice que está buenísima! Que es la película del siglo! Sí, porque llegaron a decir ese disparate. Que está impresionante. Que tiene una acción avasallante. Y qué se yo cuántas cosas más. Qué le ven de bueno? Porque a lo mejor soy yo, que no puedo apreciar esta película en su justa medida porque tengo la sensibilidad embotada, o embufandada sería mejor, ya que hace un frío de cagarse.

O tal vez la culpa sea mía, como el pop: sólo mía. Por dos motivos. Por un lado, por no escarmentar y seguir probando de ver películas de donde sea que haya una cultura de ojos razgados. Por el otro, por seguir dándole bola a la gilada, cuando mi instinto me dice a gritos que no es buena idea.

Porque mi instinto, cuando grita, no se equivoca. Ni un poco! Nunca. Pero claro, es como todo, un instinto gritón, termina por agobiar y uno no le da pelota. Porque si uno le diera bola, al instinto, no tendría necesidad de gritar, el instinto. Y así todo sería más fácil y mejor. Para el instinto... y para mí también.

Al final, salvó el día lo más inesperado. Una comedia que trajo mi vieja. El título en español no lo recuerdo, pero el original es The Holiday.
Tiene momentos francamente hilarantes. Incluso en un momento logra sorprender (porque no es que uno esté prestando especial atención a la trama y todo eso). En fin, a pesar de ser la comediota romanticoide yanqui de siempre, se deja ver sin muchos problemas... siempre que no busques más que idiotizarte un poco y reirte de boludeces un rato. Para lo que había sido la noche, la película fue estupenda.

Y ta'... no más cine. Al final, va a resultar que tiene razón Nacho, y hay que ver películas del cine independiente turco, o de donde sea que no haya una cultura de ojos razgados...

3 comentarios:

venusina dijo...

No haga caso NAazgar a esas personas que disminuyen su alegría; envidia cochina. Usted siga zampándose bolsones de palomitas, eso sí, bien lejos de los cines.

venusina dijo...

ah, y gracias por la crítica cinematográfica. Confirmó todas mis sospechas.
Saludos!

Naazgul dijo...

Gracias, gracias. Sí, es duro ser blanco de la envidia cochina. Pero nada, como dijo una vez uno de los Esclarecidos que trabajó conmigo: cuantas más piedras me tiren, más alto será mi pedestal.

Me alegro que la crítica haya sido últil. Cada tanto pienso que podría dedicarme a eso de forma profesional. Luego, cuando el efecto de las pastillas pasa, me doy cuenta que pienso cualquier cosa.



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