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jueves, 7 de junio de 2007

Refutando

Bueno, a ver, decime qué tan cursi y soso te parece Neruda? Te dejo dos poemas del libro 20 poemas de amor y una canción desesperada. En el libro hay, cómo no, dolores, angustias, tristezas, pérdidas, oscuridades, como corresponde.

Pero no son, estos ejemplos, terriblemente sensuales? No te transmiten sensaciones e imágenes poderosas, plenas de significados? Te parece que pertenecen a un corazón prolijamente destrozado?


Poema 3

Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!

En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.

En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
y tu silencio acosa mis horas perseguidas,
y eres tú con tus brazos de piedra transparente
donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.

Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
en el atardecer resonante y muriendo!
Así en horas profundas sobre los campos he visto
doblarse las espigas en la boca del viento.



Poema 14

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte como eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo solo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuánto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.



3 comentarios:

circe dijo...

Por ejemplo:

Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

mmmmmmmm si no es cursi, pega en el palo. No lo salva que sea neruda...
Y menos mal que no me vino con Bécquer... que sinó!

Naazgul dijo...

Un mísero párrafo, y lo lapidás, pobre Pablo.

Yo cambio las flores por naranjas, y las avellanas por castañas, y no me asusta el acertijo!

circe dijo...

qué querés que te diga: me acuerdo de leo maslíah en moda retro:

"muero con aquellos poemas de amor...

y vuelvo a vivir...

cuando dejás de leer...

por fin"



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